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Tarifazo: Aumentan las tarifas, aumenta la bronca

Millones para los explotadores, miseria para los trabajadores

“Si no se aprueba el acuerdo con los Buitres habrá que hacer un ajuste tremendo” sentenciaba el Ministro de Economía Alfonso Prat Gay, tratando tanto de presionar a algunos legisladores eventualmente indecisos, como también influir a la vez en la opinión pública. Finalmente el acuerdo con los Buitres se sancionó en Diputados y en Senadores. Los gritos patrióticos que daban hace unos meses muchos representantes del kirchnerismo se evaporaron y dieron lugar a un pragmatismo carente de principios y del menor decoro, desde el cual acompañaron sin chistar el pago de miles de millones de dólares a usureros varios y fondos  especulativos extranjeros (los amistosamente llamados “holdouts”). Pero pese a que el acuerdo con los Buitres es un hecho, el ajuste brutal dice presente.

Un nuevo tarifazo

AySA (Aguas y Saneamientos Argentinos, sociedad del Estado) aumentará sus tarifas entre un 300% y un 500%. Esta empresa, que opera en el área Metropolitana (CABA y 20 municipios más del Conurbano), tiene a 1 de cada 6 habitantes sin agua potable (más del 16%) y a 1 de cada 3 sin cloacas (41%, es decir, tres millones y medio de personas). El llamado “retraso tarifario” que vendría a “sincerarse” implica una transferencia colosal de fondos a una empresa que no ha realizado las obras mínimas para revertir un esquema que hace que en la región más densamente poblada del país, sean millones los que no poseen agua potable ni cloacas.

Por otro lado, literalmente de un día para otro, el Ministro de Transportes Guillermo Dietrich, conocido empresario comercial del mercado automotriz, anunció la suba sideral del boleto en el área Metropolitana. Sube a $6 -incremento del 100%- el mínimo del boleto de colectivos para CABA y el área metropolitana.  . El viaje en subte costará $7,5. En ferrocarriles, el boleto mínimo trepará a $4 en algunos ramales. Recordemos que a principios de este año los usuarios ya habíamos sufrido un aumento del 90% en este medio de transporte. El aumento será entonces del 300% en menos de tres meses para uno de los transportes más populares, utilizado diariamente por más de 2 millones de trabajadores.

Aquí también las obras serias de infraestructura brillan por su ausencia: más allá de la compra de vagones en algunas líneas o la electrificación tardía de algunos tramos del recorrido, como por ejemplo en la Línea Roca, el estado calamitoso de las vías, los numerosos pasos a nivel y la falta de soterramiento, hacen frecuentes los accidentes y descarrilamientos y vuelven diarias las demoras.

Cabe aclarar: el aumento de boleto cuenta con el obvio aval de las cámaras empresarias, que antes, mediante subsidios suculentos del estado, y ahora, mediante un aumento bestial de tarifas, siempre tuvieron balances positivos, siempre produjeron enormes ganancias para sus propietarios. Pero además, la burocracia sindical de la UTA (sindicato del transporte dirigido por la burocracia sindical cegetista) apoya el aumento de boletos, como si el bienestar salarial de los choferes de colectivos dependiese del empobrecimiento de los usuarios.

Las usinas mediáticas del macrismo intentan sembrar las más variadas e inverosímiles justificaciones para esta nueva confiscación de nuestro salario hacia los empresarios del transporte y los servicios: el “atraso tarifario” y la comparación con otras provincias que pagan mayores tarifas. Ante estos argumentos, cabe plantearse que con subsidios o sin ellos, con ventajas comparativas en las tarifas o sin ellas, el híper concentrado mercado del transporte nunca fue deficitario para los empresarios. Los grupos Roggio (Metrovías y FF.CC. Urquiza), Monsa o Plaza (Colectivos que llegan a toda la provincia, administrados por los Cirigliano) y sus balances positivos por millones dan muestra de esto.

Estos aumentos se dan en un marco de creciente inflación (proyectada para este año en un 35-40%), de otros aumentos tarifarios como el gas (entre un 100 y un 300%), telefonía fija (cerca de un 200 a 400%) y luz (entre un 100 y 500%). Estos aumentos operan como una nueva transferencia a un sector del empresariado, que a diario recibe millones y millones de pesos por parte de Estado,  con un costo altísimo sobre el bolsillo de los laburantes.

“Para un empresario, nada mejor que otro empresario”

No caben dudas sobre la política que llevan adelante los CEOs que conforman el equipo de Cambiemos, en beneficio de sus hermanos de clase y en contra del pueblo. El mismo gobierno que premia a la usura internacional con miles de millones de dólares, castiga a los trabajadores con aumentos de tarifas escandalosos. El mismo gobierno que quita impuestos a las mineras, la oligarquía sojera y los empresarios exportadores, exprime el bolsillo de quienes nos colgamos de un tren para poder ir a trabajar cada mañana.

Somos los trabajadores quienes debemos ajustar cuentas con los empresarios y el gobierno verdugo.

¡Si hay tarifazo, hay protesta!

¡Contra la embestida de los de arriba: lucha, organización y unidad de los de abajo!

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