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Nunca seré policía: Justicia por David y Javier

Nunca seré policía

JUSTICIA POR DAVID Y JAVIER

Yo amo
Tú escribes
Él sueña
Nosotros vivimos
Vosotros cantaís
Ellos matan
(R. Santoro)

               

No queremos que nos vengan a contar esta historia, tenemos bien en claro como son las cosas. Ya conocemos la historia de Luciano, de Kiki, de Daniel Solano. Mientras en los medios de comunicación solo resuenan los pedidos de “más seguridad” “con el objetivo de combatir el narcotráfico”, en los barrios populares contamos cada 28hs a un pibe menos.

En Quilmes, este lunes se escribe el final de una historia más de gatillo fácil. Una historia de sangre y lágrimas, pero también de una lucha incansable de dos familias que supieron convertir al dolor en coraje, a las lágrimas en valor, y que se organizaron contra la impunidad, la complicidad de la justicia y del aparato policial.

Hace dos semanas se viene desarrollando el juicio a Alfredo Veisandaz en los Tribunales de Quilmes, acusado de asesinar en 2013 por gatillo fácil a David Vivas y Javier Alarcón y herir a otro joven. Durante el juicio se evidenció la crueldad que este sistema capitalista enmascarado en la democracia burguesa y su igualdad formal tiene para ofrecer a los jóvenes pobres. Los amigos de David y Javier, la mayoría de ellos menores al momento del hecho, fueron amenazados y presionados para declarar falsedades que beneficien al acusado y obligados a firmar papeles que desconocían, entre otras violaciones a sus derechos.

El gobierno de Macri dio muestra en los últimos días de la radicalidad con la que piensa ejercer la represión, ejemplo de esto son la Ley de Emergencia en Seguridad y el Protocolo Antipiquetes. La policía del gatillo fácil, equipada con más efectivos durante el gobierno kirchnerista, tiene un rol protagónico de la mano de este nuevo gobierno. Y porque la historia no está exenta de ironías, la policía mata a los pibes y el gobierno quiere que los pibes sean policías. Es una política de Estado destinar recursos millonarios a un despliegue policial de gran magnitud, buscando resolver la tragedia estructural de la desocupación y la precarización laboral del pueblo trabajador ofreciendo “estabilidad laboral” a los jóvenes a partir de una política de incorporación masiva a las fuerzas de seguridad. Las cosas están claras: la clase dominante necesita de las fuerzas de seguridad para mantener el orden establecido, sobre todo en tiempos de ajuste.

¡Basta de gatillo fácil!

¡Justicia por David y Javier!

¡Perpetua para Veisandaz!

Concentramos este lunes 29 a las 12hs. en los Tribunales de Quilmes para escuchar la sentencia

¡FUERA LA POLICIA DE NUESTROS BARRIOS!