Home » Materiales » Declaraciones » Haciendo cosas raras para gente “normal”
0013903778

Haciendo cosas raras para gente “normal”

El pasado sábado, durante la realización de la fiesta Time Warm en Costa Salguero, 5 jóvenes fallecieron por la ingesta de drogas sintéticas adulteradas. Nuevas irregularidades sobre la fiesta salen cada día a la luz, demostrando la red de negociados y la especulación que se esconde por detrás.

Ante la conmoción que le genera a cualquiera saber que pibes mueren en un evento de esparcimiento, Michetti no tuvo mejor idea que dejar al descubierto su real visión de la sociedad. El sincericidio de la vicepresidenta la llevó a demostrar que para ellos existen los “pobres” y la “gente normal” que, de vez en cuando, tiene “excesos”. Pero, ¿no será un exceso lucrar a costa de la vida de 5 pibes?

Frente a los negocios mortales, saltan las vinculaciones políticas. Costa Salguero es un lugar conocido para el macrismo, suele ser elegido para realizar actos de campaña. Pero si rascamos un poco la pintura podemos encontrar más coincidencias. El marido de Carmen Polledo, la presidenta del bloque del PRO en la Legislatura, es uno de los dueños de Costa Salguero S.A., la empresa concesionaria que lucra con el lugar pagándole un canon de apenas $65mil al Gobierno de la Ciudad. Y subarrendándolo a $750mil. Un negocio redondo por no hacer nada. El lugar estaba habilitado, pero es evidente que los controles a cargo de la Prefectura hicieron la vista gorda como lo demuestran las fotos del día posterior. Las declaraciones de los asistentes señalan que el lugar estaba hacinado, que la ventilación era insuficiente, que faltaba agua y que la asistencia médica disponible no era la necesaria. Negocios, drogas y política vuelven a cruzarse.

Otra vez, vemos la doble vara del Gobierno de la Ciudad. Las drogas pasaron ante sus narices, como tantas otras veces, pero acá no se persiguió a los consumidores ricos, muchos menos a quienes lucran con este tipo de actividades.

No hace ni un mes, se realizó un operativo gigantesco en la Villa 31 en busca del narcotráfico que también tenían ante sus narices; un operativo que fue una cortina de humo para continuar con la estigmatización de nuestros barrios, en el que sólo detuvieron “perejiles” y los capos narco ya estaban avisados de ante mano. Los barrios pobres se militarizan, se persigue a los pibes de visera porque son “drogadictos”. Pero, ahora ¿sólo fue un exceso?

Mención aparte merece la acción de los medios de comunicación. 5 muertes de gente “normal” , hecho doloroso que claramente lo amerita, son cadena nacional pero cuando una murga de niños es reprimida con balas de plomo el primer título (nunca tapa) habla de un enfrentamiento narco. Los medios hablan por y para su clase.

Los centros culturales son otro ejemplo de espacios de encuentro de jóvenes y de expresión cultural que son censurados por el Gobierno de la Ciudad. Se los clausura, se les imponen multas siderales que las organizaciones barriales y populares no pueden sostener. Se exigen modificaciones en las instalaciones que sólo pueden pagar empresas dedicadas al lucro, mientras se hace la vista gorda habilitando espacios como Costa Salguero, que viene siendo denunciado desde 2009 por no estar en condiciones. Se clausura un espacio donde se realizan talleres para pibes de los barrios.

¿Y a la gente “bien” se le permite seguir lucrando con las vidas de las personas?

Se terminó el veranito de Larreta. La ganancia una vez más deja vidas en el camino, gobierne quien gobierne.

Organización Política Hombre Nuevo