Home » Juventud » Balance Elecciones UBA
Elecciones UBA

Balance Elecciones UBA

El 2015 comenzó con muchos sobresaltos en la UBA. A diferencia de otros años, los protagonistas no fueron los estudiantes, sino la gestión que gobierna la Universidad hace décadas. Las disputas internas dentro del bloque gobernante, compuesto por la UCR y sectores del kirchnerismo, dieron por resultado un sinfín de denuncias de corrupción y enriquecimiento ilícito de diversos funcionarios. Los datos más sobresalientes fueron la renuncia de Darío Richarte (Vicerrector de la UBA), de Giusti (Decano de Económicas) y las denuncias contra Mónica Pinto (Decana de Derecho) por malversación de fondos públicos.
Ante las disputas por arriba, lamentablemente no se pudo contestar con acciones contundentes que organicen por abajo la bronca presente en estudiantes, docentes y no docentes. No pudimos salir a denunciar la existencia de miles de docentes ad honorem en la UBA (lo que esconde la precarización laboral y el recorte presupuestario), las malas condiciones de cursada presentes en varias facultades, la falta de insumos, de becas, el recorte de materias, entre otras limitaciones que expresa la Universidad de Buenos Aires hoy.

Llegó Septiembre, y además de la primavera, llegaron las elecciones. La primera conclusión que podemos señalar es la consolidación de la alianza UCR-Kirchnerismo (fuerzas que gobiernan nuestra Universidad) en todos los claustros (docentes, graduados y estudiantes) en la mayoría de las facultades.

La histórica Franja Morada, hoy llamada Nuevo Espacio, consolidó su conducción en los centros de estudiantes de Económicas, Medicina y Odontología, así como la representación del claustro estudiantil en el Consejo Directivo de dichas facultades. La novedad fue su triunfo en el centro de estudiantes de Derecho y en el Consejo Directivo sobre Nuevo Derecho (Partido Socialista). En FADU fueron parte de un frente junto con el PRO que no logró ganar el centro, pero conquistó la mayoría estudiantil en el Consejo Directivo. Por otro lado, en Psicología obtuvieron el tercer lugar en la elección. En síntesis, podemos señalar que dicha fuerza logró reconstruirse para hoy conducir los centros más grandes de la UBA y obtener buenos lugares en facultades medianas o pequeñas.

El elemento más novedoso de estas elecciones es, sin dudas, el triunfo del Kirchnerismo en la Facultad de Ciencias Sociales, tanto en el centro de estudiantes como en el Consejo Directivo. El encolumnamiento que logró construir el Frente para la Victoria tras la figura de Scioli evidentemente tuvo su golpe de efecto en la universidad, dando lugar a un frente donde participan desde el radicalismo K de “Los Irrompibles”, La Cámpora, el Movimiento Evita, Descamisados, entre otras, en alianza con AVANZA/La UES, organización ligada al PJ tradicional que apoya a Barbieri como Rector. Aunque los medios quieran mostrar otra cosa, es la UES la agrupación con  mayor nivel de construcción y más peso.

El triunfo por primera vez de dicho frente se debe a diversos motivos, entre los que debemos mencionar el apoyo abierto de la gestión de la facultad y de varios funcionarios del Gobierno, sumado a diversos errores y falencias que tuvieron las agrupaciones de izquierda que conducían el centro, como así también los ya mencionados acuerdos entre los radicales y los K.

La conclusión común que nos deja el avance de Franja Morada/Nuevo Espacio y del Kirchnerismo es la continuidad del modelo de Universidad hegemónico, privatista y mercantilizador del conocimiento, y formador de perfiles profesionales orientados a ser funcionales al orden social existente. A pesar de tener diferencias en los proyectos educativos que representan, en la UBA actúan mancomunadamente. A nivel estudiantil, su apuesta es consolidar modelos gremiales pasivos y de servicio en los centros de estudiantes.

Es importante destacar que nosotros entendemos que es un rol profundamente político el que cumple un centro de estudiantes al brindar servicios de acceso, permanencia y egreso cuando la facultad no cumple con los mismos (apuntes, comedor, becas, etc). Y entendemos que el Trotskismo (PO-PTS) no ha dado una repuesta efectiva a dicha dimensión en sus experiencias como conducción. Sin embargo, un centro de estudiantes no se agota allí. Implica la organización gremial de todos los estudiantes a la hora de pensar la formación académica, de organizarse para conquistar nuevos derechos, de salir a la calle para denunciar las diversas injusticias que suceden en nuestro país. Debe ser una herramienta integral y crítica. Lamentablemente, el avance de agrupaciones ligadas al Rectorado, a las Gestiones y al Gobierno Nacional implica que cuenten con acceso a más presupuesto para brindar servicios, pero construyendo centros estáticos, acríticos y “correas de transmisión” de las políticas oficiales. De esta manera se pierde el elemento fundamental que todo gremio debe defender para luchar por más derechos que es la independencia.

La izquierda, por su parte, enfrentó grandes desafíos en estas elecciones y  demostró seguir siendo un actor de peso en la UBA. Se renovó la conducción del centro de estudiantes de Filosofía y Letras, de Veterinaria, y de FADU, este último a partir de un frente amplio de izquierda. Así también el de Exactas y de Psicología. La representación estudiantil de la izquierda en los Consejos Directivos también es muestra de que, aunque con menor margen que años anteriores, sigue siendo un espacio con capacidad de incidencia en el Consejo Superior.

Es evidente que como izquierda nos debemos un debate sobre la forma en que es necesario construir un movimiento estudiantil crítico y combativo. En la mayoría de las facultades primó la disputa inter izquierdas antes que la unidad en la acción. Es destacable el rol divisionista que asume el PTS en facultades donde la acción unitaria es de enorme importancia por la dificultad de plantar una alternativa de izquierda visible, como fue en FADU, en Económicas y Derecho. El desarrollo de la Mella no estuvo exento de los mismos vicios en Sociales y Psicología. Enmarcado en el sinceramiento de una política centro izquierdista o reformista, en el primero de los casos era fundamental construir un frente de unidad ante el avance del kirchnerismo y aun así decidieron ir por separado; mientras en Psicología eligieron disputar el centro al FIT con aliados como Libres del Sur y Camino de los Libres,  tendencias que hace tiempo no participan de las luchas del movimiento estudiantil, y en el último Congreso de la FUBA no participaron jugando a favor de Nuevo Espacio.

El panorama se presenta adverso y requiere nuevos desafíos. Es fundamental que logremos una intervención unitaria que ponga en pie de lucha al movimiento estudiantil durante todo el año.

Como Agrupación Politica Hombre Nuevo militamos, impulsamos y apostamos a la Corriente Universitaria Nacional CAUCE, desde la cual promovemos construir centros de estudiantes activos, presentes en la vida cotidiana del estudiantado, capaces de contener las diversas inquietudes, de dar respuesta a las dificultades de acceso, permanencia y egreso de los estudiantes, así como de participar codo a codo de las luchas de los sectores populares. En estas elecciones fuimos parte de diversos frentes unitarios que se propusieron hacer enfrentar el avance de las fuerzas ligadas a las gestiones y el gobierno nacional. El desafío es construir un movimiento estudiantil dinámico, que retome las mejores experiencias de lucha y que se proponga construir un conocimiento al servicio de los trabajadores y su proyecto revolucionario de transformación.