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Productos del empresariado

Una oferta que no quieren que rechaces

Los empresarios, banqueros y dueños del país ya hicieron su oferta. Ofrecen un combo, y lo muestran como una promoción inmejorable. Cada producto tiene sus variantes: no son exactamente iguales, pero coinciden en sus características fundamentales y se complementan. Son los productos que la clase que nos explota nos ofrece para que elijamos quién va a administrar el próximo ciclo de ajuste durante otros cuatro años. Los patrones ya los eligieron. Con la venia del poder, Scioli, Macri y Massa encabezan la disputa por la sucesión presidencial. Los millonarios les dieron su apoyo para que paguen sus campañas también millonarias; los monopolios de la desinformación les dan espacio insistentemente en sus canales de TV, sus diarios y sus radios. El aparato de punteros peronistas, opositores u oficialistas, hace su aporte moviendo los piolines de las redes clientelares en el conurbano o la propia CABA.

Los trabajadores y el pueblo necesitamos mirar críticamente este juego de oferta-demanda electoral. Nuestros problemas no van a solucionarse sin lucha, sin movilización. Las elecciones pueden servir para expresar nuestro descontento, pero por sí solas no van a resolver nuestras penurias. Y mucho menos, si no rechazamos la oferta de quienes viven de nuestro trabajo.

Ajuste garantizado

El ajuste en curso busca herederos. Algunos, como Macri o Massa, tratando de darle un perfil más exacerbado, postulando abiertamente arrodillarse ante la embajada yanqui, o reprivatizando áreas del estado, o buscando formas más clásicas para exprimirnos: rebajas del “gasto público”, despidos, etc. En el caso de Scioli, continuador de este modelo por fuera del kirchnerismo “puro”, la línea parece ser profundizar el giro hacia el mercado que está en marcha: concesiones a grandes empresas extranjeras, salarios por debajo de la inflación, ajuste por goteo… hasta que haya que aplicarlo de manera brusca. Todos, oficialistas y opositores, lo digan públicamente o no, parecen coincidir en la necesidad de devaluar la moneda, de profundizar los lazos con el mercado financiero para seguir pagando la usuraria deuda externa y volver a endeudarse. En definitiva, coinciden en que los costos de la crisis los paguemos los laburantes.

Scioli, Macri, Massa: un combo que no es opción para nuestra clase.

Nunca los ricos resolvieron los problemas del pueblo

productosBurguesia

La clase que nos explota tiene sus disputas internas: sus enfrentamientos entre sectores, según el área de los negocios que encabezan, sus matices para aplicar planes de gobierno, sus diferentes candidatos, que apoyan o dejan de apoyar cuando son convenientes o dejan de serlo. Pero algo los caracteriza, y es la conciencia de su lugar como clase, como empresarios, como dueños de la tierra y de las fábricas. En ese sentido, ellos tienen claridad de que sus propuestas, más allá de las variaciones, deben garantizar sus intereses: seguir viviendo del trabajo ajeno, con el mayor nivel ganancia posible.

Desde la agrupación política Hombre Nuevo seguimos peleando por la unidad de los trabajadores en lucha, para forjar nosotros también una férrea unidad de clase. En nuestro caso, unidad de los trabajadores para liberarnos de quienes nos explotan. Seguimos apostando cada día a la construcción desde abajo, con la convicción de que la pelea es no sólo contra los empresarios y sus candidatos que nos ajustan, sino para construir, como planteaba el Che, hombres y mujeres nuevos; para terminar con la explotación y el capitalismo. La unidad por la que peleamos excede las urnas. Sabemos que sin lucha no hay porvenir para los de abajo.

Mientras peleamos diariamente para forjar esa unidad y crecer en organización, llamamos a votar a la izquierda. En estas elecciones, apoyamos al Frente de Izquierda y los Trabajadores como expresión anticapitalista. Mientras mantenemos nuestros debates en torno a su política excesivamente respetuosa de las instituciones y a sus prácticas que muchas veces caen en el sectarismo y el divisionismo, sin esconder ninguna de nuestras profundas críticas hacia la praxis y definiciones de quienes lo lideran, y mucho menos cediéndole nuestra representación política, le damos nuestro apoyo en tanto opción electoral.

Nunca los ricos solucionaron los problemas del pueblo.

Votá a la izquierda.

En estas elecciones, apoyamos al FIT.

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